Las empresas y profesionales que ejercen por cuenta propia, disponen de ficheros de datos de carácter personal para prestar el servicio a sus clientes y organizar su trabajo.

Estos ficheros se pueden agrupar en las siguientes categorías:

Ficheros comunes en la gestión de la empresa: personal, clientes, facturación y contabilidad.

Ficheros propios de la actividad profesional: cada colectivo utiliza unas bases de datos propias y específicas del ámbito profesional en el que se desenvuelve (historiales, expedientes, etc.)